El reto
¿Cómo conviertes un nombre sin historia en una leyenda?
El proyecto partía del nombre "Chavela" con gran potencial, pero sin una narrativa que le otorgara identidad, carácter o un significado capaz de trascender la experiencia gastronómica.
Nuestro reto era transformar ese nombre en un universo de marca: uno que pudiera conectar emocionalmente con las personas.
La idea
Construimos un universo narrativo completo alrededor del nombre "Chavela"
Un personaje con una historia propia: una mujer nacida en un pueblo entre volcanes, que cocina con memorias en lugar de recetas y convierte cada platillo en una expresión de sus emociones. Esa leyenda dio origen al concepto "Amor que duele bonito", una narrativa donde el fuego representa la pasión.
El corazón en llamas se convirtió en el símbolo de la marca; la tipografía, la paleta cromática, las ilustraciones y el lenguaje visual fueron diseñados para ilustrar la vida y personalidad de Chavela.